jueves, 26 de mayo de 2016

Como yo también tengo madre (y poco dinero), este fue mi regalo para ella:

Cuéntame otra vez el cuento 
de las manos gigantescas
que mecieron bien mis sueños 
espantando cocos viejos.

Dime otra vez la historia 
de la mirada continua
que ha recorrido mi vida
como aya y como guía.

Háblame, por favor, madre
de los besos en la frente 
consolando mis caídas
desde niña y para siempre.

Madre e hija, de Van Gogh

Dímelo como cantando,
como si fuera mi nana
para que así mis fantasmas 
no vuelvan cuando se vayan

Y si hay surcos en las manos,
en los ojos y en la frente
cantaré tu dulce nana
para hacerme más valiente.

jueves, 10 de marzo de 2016

Piedras mágicas, caminos desconocidos y nuevos olores en La Brizna con #LivingBookingExperience

Nos encanta hacer cosas con nuestra peque, pero a veces es difícil conciliar sus gustos con los nuestros. Como una gran peque, una de sus dedicaciones preferidas es el descubrimiento, por lo que disfruta enseñándonos cosas nuevas, esperando, lógicamente, que nos sorprendamos. Pero… no siempre es fácil sorprenderse. Así que hemos decidido que una de las mejores formas de adaptar los gustos de la peque a los nuestros es buscar el factor sorpresa y compartir con ella su ilusión por el descubrimiento. Y… que mejor forma de hacerlo que descubriendo lugares nuevos para todos, los papás y la peque, donde estaremos encantados de la experiencia del descubrimiento todos por igual. Claro está que, llegado el caso, la peque adquiriría un papel protagonista convirtiéndose en capitana de la expedición, ya que ella tiene mucha más experiencia reciente y conoce las técnicas más novedosas para la práctica del descubrimiento.

Eso sí, estamos convencidos de que para disfrutar de esta experiencia no es necesario, en absoluto, alejarse en exceso de casa. Así que ya estamos planeando nuestra próxima expedición. Lógicamente, elegimos los destinos en asamblea, y de nuestra última reunión familiar hemos sacado en claro que en nuestro nuevo queremos debemos encontrar: piedras misteriosas, caminos desconocidos y nuevos colores y olores. Introduciendo los ingredientes en la coctelera… ¡Hemos encontrado nuestro destino! ¡Nos vamos a Cañamero!, muy cerquita de Trujillo, Cáceres.


Podremos disfrutar de un paisaje diferente y de colores y olores de calidad; encontrar restos de civilizaciones legendarias, de pinturas misteriosas en las paredes casa (¿les habrá regañado mamá?); descubrir los pies de la aldea de unos seres mágicos que allí habitaron en los albores de nuestra civilización, y podremos descubrir si esas piedras, aun, guardan algún poder. Todo escondido y por descubrir en un entorno natural reconocido, entre montes y desfiladeros, y lagos en los que, ya os contaremos, tal vez podamos nadar (¡que sea que sí, que sea que sí!).


Y lo mejor de todo es que hemos encontrado el alojamiento perfecto para toda la familia, con olor a madera, ¡Justo en medio de todas estas cosas!. Con un poco de suerte nos podremos alojar en la Brizna http://www.booking.com/hotel/es/la-brizna.es.html, donde encontraremos toda la libertad que el entorno nos brinda, y donde, para sorpresa de todos, podremos disfrutar de otra de nuestras actividades favoritas, la equitación.

martes, 1 de marzo de 2016

Crianza y vivienda: manual de instrucciones para dormitorios


En la entrada anterior hacía referencia a la influencia que puede tener en nuestros hábitos la forma de nuestra vivienda. Cuando digo forma quiero decir, a groso modo, distribución, tamaño y posición de las distintas dependencias dentro de la vivienda, y la atribución de usos de cada una de ellas.

También comenté, en la entrada anterior, que existían auténticos "manuales de instrucciones" que regían la forma de nuestras viviendas (y, por tanto, influyen en nuestros hábitos).

La imagen que os paso a continuación pertenece a un manual (muy gordo) diseñado en 1936 por un arquitecto alemán llamado Ernst Neufert. Cierto es que existen reediciones de este manual hasta los años '90 , pero sin mucha novedad. Por si hay alguien interesado, el "manual de instrucciones" se llama "Arte de proyectar en Arquitectura" (más conocido en el gremio como "El Neufert"). El manuel "gordo" tiene un hermano menor llamado "Casa-Vivienda-Jardín", en el que se extracta solo lo relativo a vivienda (sin variaciones con respecto al manual gordo), y en el que se encuentran estas instrucciones para obtener "Un dormitorio" (o estancia destinada a dormir). La edición de la que he sacado la imagen es de 1999. Podéis ver que hace referencia a dimensiones, muebles a considerar y distribución de estos en el espacio del dormitorio, lo que viene siendo algo, aparentemente, muy lógico.

Este se trata de uno de los manuales más influyentes. Miradlo, no tiene desperdicio para quien quiera entenderlo. Por cierto, este manual concreto sigue siendo bibliografía obligatoria en las escuelas de arquitectura.

No me quiero enrollar, pero si alguien no se siente identificado, este tipo de "manuales de instrucciones" referente a viviendas hace referencia en el 99% de los casos a viviendas de uso convencional, esto es, suponiendo que los destinatarios son familias nucleares (padres e hijos).

Dormitorios según Neufert

Crienza-y-Vivienda-distribucion-dormitorios-Neufert
Distribución de dormitorios de Neufert
Como veo que el texto no se lee bien de entrada, transcribo:
"De las características de la cama depende, en gran medida, lo bien que se duerme (Empezamos bien). Las medidas más usuales son: 90x190, 100x190, 100x200 y 160x200 (Estas dimensiones son estándar (vamos, las que se compran en las tiendas), en España tenemos las de 80, 90 y, más raro, 105, todas por 190 (que serían las individuales) y las de 135 y 150 por 190 (que serían las de matrimonio), y luego estarían las de IKEA, más grandes porque los nórdicos son más grandes)...Una cama debería ser unos 25 cm más larga que la altura del usuario (los españoles más bajos que los alemanes). Alrededor de la cama deberían haber entre 60 y 75 cm libres. Es importante para hacer la cama y si hay armarios en las paredes laterales (para que se puedan abrir las puertas). A izquierda y derecha de la cama también pueden colocarse mesitas donde apoyar una lámpara para leer (Vamos, que si al lado de su cama usted tiene más espacio del que necesitaría solo para entrar en la cama, tenga en cuenta que es para colocar mesas de noche). Se necesitan aprox. 1m de armario por persona. Si no hay suficiente espacio en el dormitorio, hay que utilizar el pasillo. Además de la iluminación general se necesita luz para leer. En el dormitorio ha de haber un espejo de cuerpo entero, que también se puede colocar en la puerta de un armario. (Y punto)

Insisto que este tipo de instrucciones hacen referencia a viviendas para padres e hijos... y, vualá, ¿Cuál es el hábito para dormir que nos marca?, pues no hay mucha libertad: Una habitación para cada miembro de la familia (Una para el matrimonio y otras para los hijos). Claro está que cada uno podrá hacer de su capa un sayo, romper con los convencionalismos e ignorar las pautas que nos marca nuestra vivienda, lo cual ME ENCANTA. Y me encantaría compartir mis ideas y experiencia de cómo adaptar las viviendas convencionales (yo vivo en una) a hábitos de crianza emergentes que han estado denostados durante tantas décadas.




lunes, 15 de febrero de 2016

Crianza y vivienda: Cómo nuestra vivienda puede condicionar nuestros hábitos

Este pretende ser el primero de una serie de artículos dedicados a aclarar como la forma de nuestras viviendas puede influir en nuestros hábitos, en general, y en lo que a la crianza se refiere, en particular. Veremos como ciertos convencionalismos, o hábitos, están fuertemente ligados a la distribución de espacios en nuestra vivienda. Del mismo modo, veremos como es posible desligarse de estos convencionalismos y empezar a utilizar la vivienda, que al fin y al cabo es la que tenemos (no vamos a buscarnos otra), de una forma más natural.

Familia de acróbatas con mono de Picasso
La familia del arlequín de Picasso
Como introducción, veamos cual es el estado de la cuestión:

Hace un siglo empezaron a construirse lo que se llamaron viviendas mínimas (tal cual); que vienen siendo, más o menos, las casas que hoy ocupamos los que vivimos en zonas urbanas, bien sea en bloque de varias viviendas o, bien, en viviendas individuales.

Da la casualidad que hace un siglo, por ejemplo, empezó a ser muuuuuy importante que los niños pequeños durmieran en su propia habitación, pero esto lo dejo para la próxima.

En sitios ocurrió antes y deprisa, en sitios ocurrió después y despacio, pero, en definitiva, a lo largo de las primeras décadas del siglo XX (según los conflictos bélicos lo permitieran), las ciudades de medio mundo empezaron a experimentar un aumento de población sin precedentes, y prácticamente inasumible, debido a las migraciones de futuros obreros del campo a la ciudad.

De este modo, desde la arquitectura, hubo que ponerse manos a la obra y pasaron muchísimas cosas que impulsaron nuevas maneras de habitar. Sobre todo se empezó a experimentar con la vivienda, como unidad que conformaba la ciudad, y que, como el resto de los objetos que se fabricaban en las fábricas de turno, empezó a ser fabricada en serie y normalizada.

Esta tipología de vivienda mínima, normalizada y fabricada en serie para almacenar a la clase obrera sobrevivió a los conflictos bélicos y a las distintas facciones políticas que pudieran aparecer en cada momento y llegó a convertirse en las viviendas que hoy ocupamos (con ciertas salvedades) y que no dejan de ser un artefacto con manual de instrucciones.

Y lo del manual de instrucciones es cierto, en próximos artículos os pasaré algunos.

viernes, 12 de febrero de 2016

...Que viene el coco...

Siguiendo con el oportunismo que nos brinda las declaraciones del autor del "método" para hacer dormir a los niños españoles, a lo largo de la cual se nombraron a otros especialistas como son los pediatras Carlos González y Rosa Jové por su falta de rigurosidad científica. He querido dedicar este artículo a la otra cara de la moneda citando al pediatra Carlos González y su sencillez. 

Madre, de Sorolla

- A continuación un enlace a una entrevista a Carlos González, relativa al sueño infantil, publicada en La Vanguardia en 2011 (vamos, que no es nuevo)


- Y como la palabra escrita transmite peor, dejo también un vídeo con una conferencia de Carlos González, relativa al sueño infantil. Disfrutadla, es larga (1 horita) pero entretenida.




jueves, 11 de febrero de 2016

...Duérmete ya

Ya tod@s los interesados en este tema conocemos las declaraciones del dr. Estivill de el Lunes de esta semana, ¡De este mismo lunes!

¿Quién no ha llevado en silencio que acuesta a su pequeño consigo hasta que se duerme? ¿Que lo coge por la noche sin titubeos de su camita y lo acuesta consigo? ¿Que el niño pequeño ni siquiera tiene su propia cama o cuna, para qué, si duerme con papá y mamá? ¿Que ni siquiera quiso saber de cunas ya que por sí solas le recuerdan su propósito carcelario?

Y, para más inri, aun con esas, aun teniendo un niño pequeño, o varios, que diariamente, o en ocasiones, comparten habitación o cama con sus padres, no consideran que sus hijos tengan ningún problema de sueño en absoluto. Y lo llevan en silencio para no oír, de nuevo, la propuesta alternativa del opinólogo de turno que remite a "métodos", al parecer, malinterpretados.

Pues al parecer todos estábamos equivocados, los que aplicaron "el método" y los que no. Al menos yo, que tan mala interpretación hice de las indicaciones de "el método" que NO VOLVÍ A TUMBAR A LA PEQUE EN LA CUNA NUNCA MÁS.

Pero el dr. Estivill ha hecho una serie de aclaraciones que, después de 20 años, ¿Ya no hace falta que el niño llore para dormirse? ¿Ni un poquito? ¿Quéeeee? ¿Y ahora que hacemos para que no llore? ¿Lo tocamos? ¿Quéeeee?


Obra-naif-Carolina-Cuadrillero-mamoamimama
Obra naif (no he encontrado el nombre) de Carolina Cuadrillero
En el siguiente enlace podéis leer la entrevista publicada en Qué. A mí la lectura me resultó terapéutica, un refuerzo más para seguir esforzándome en este tipo de crianza no sujeta a métodos que practicamos:

http://www.que.es/ultimas-noticias/sociedad/201602080801-eduard-estivill-metodo-para-dormir.html

ACLARO LO QUE CREO QUE EL DR. ESTIVILL QUIERE DECIR, PREVIO RELEER "EL MÉTODO"

Este método no es cruel, no invita a ignorar el llanto del niño, todo lo contrario. Lo que indica es LIMITARLO. No hay que hacer llorar al niño hasta que se duerma, claro que no, eso sería una crueldad. Este método solo es un poquito cruel, hay que hacer llorar al niño por fascículos. Y ahora voy a hacer un comentario digno de una iletrada como yo que no sabe lo que lee y que no ha tenido acceso a la educación: Según este método el niño llorará, en el mejor de los casos, SOLO durante dos semanas, entonces dormirá ¿No es así? Al menos eso es lo que me queda a mí, iletrada, en claro. (Y no voy a hablar de las referencias a los vómitos, que vamos, si este método lleva implícita la aclaración de qué hacer en caso de vómitos... sin comentarios)

Solo me queda una duda ¿Esta entrevista es real o es fruto de mi mala práctica de leer cosas en el Internet?

miércoles, 10 de febrero de 2016

Alimentación del niño pequeño

Realmente, mi conocimiento y profundización en este "tipo de crianza respetuosa", que me ha llevado a varias lecturas, nace de la necesidad de aclarar una duda existencial como madre.

El primer gran bache que encontré a lo largo de la maternidad fue cuando llegó el momento de introducir "otros alimentos" a la peque. La única referencia que teníamos era un par de folios a doble cara que nos facilitaron en el centro de salud, y que nos pareció un listado de recetas de pociones mágicas que ir suministrando a la peque con algún propósito que ignorabamos.

Aturdida, decidí asistir por primera y única vez, y bienvenido fue, a una reunión de un grupo de apoyo a la lactancia materna que me quedaba cerca, con el propósito de averiguar que p*rr*s hacían otras madres y, sobretodo, cuales eran las herramientas para dar de comer a los niños. El hecho de haber amamantado a la peque durante seis meses, y de no haber utilizado otra herramienta para la alimentar que no fuera mi propia teta, me había convertido en una auténtica iletrada.

Niña comiendo de Picasso (mamoamimama)
Niña comiendo de Picasso
Las respuestas y referencias que me dieron fueron maravillosas:

- No es necesario pensar en biberones si el niño no lo ha tomado antes.
- No es necesario pensar en alimentación comercializada como infantil (potitos varios). Hay alimentos que consumimos en casa diariamente a base de cereales (pan, galletas). Yo soy canaria, por lo que, además, podemos tener gofio y cocinar con mazorca (es muy habitual en la cocina canaria y riquísimo)
- No es necesario pensar en cantidades exactas, hay niños que comen más que otros.
- No es necesario aprovisionarse de nuevos instrumentos para alimentar a nuestros hijos. En relación a esto, desde mi punto de vista, no hay nada mejor como las cucharillas de acero de siempre del cajón de los cubiertos. Además, los niños pueden coger trocitos pequeños de alimentos con sus dedos y llevárselos a la boca (bajo estricta vigilancia): manzana o pera rallada, migas de pan o galleta.
- No es necesario hacer una comida diferenciada a la de los propios adultos, siempre y cuando sea saludable, y dentro del sentido común.
...
- Leer "Mi niño no me come" de Carlos González. (Y menos mal que lo leí antes de darme cuenta que la peque apuntaba maneras de ser lo contrario de glotona. Gracias)

Para mayor y mejor información, copio las directrices de la OMS:


Alimentación del niño pequeño (OMS)

- Seguir con la lactancia materna a demanda, con tomas frecuentes, hasta los dos años o más.

- Ofrecer una alimentación que responda a las necesidades del niño (por ejemplo, darles de comer a los lactantes y ayudar a comer a los niños mayores; darles de comer lenta y pacientemente, alentándolos a que coman, pero sin forzarlos; hablarles mientras tanto, y mantener el contacto visual).

- Mantener una buena higiene y manipular los alimentos adecuadamente.

- Empezar a los seis meses con pequeñas cantidades de alimentos y aumentarlas gradualmente a medida que el niño va creciendo.

- Aumentar gradualmente la consistencia y variedad de los alimentos.

- Aumentar el número de comidas: dos a tres al día para los lactantes de 6 a 8 meses, y tres a cuatro al día para los de 9 a 23 meses, con uno o dos refrigerios adicionales si fuera necesario.

- Ofrecer alimentos variados y ricos en nutrientes.

- Utilizar alimentos complementarios enriquecidos o suplementos de vitaminas y minerales si fuera necesario.

- Durante las enfermedades, aumentar la ingesta de líquidos, incluida la leche materna, y ofrecerles alimentos blandos y favoritos.

Y aquí más: http://www.who.int/nutrition/topics/complementary_feeding/es/